El derecho a una educación de calidad para afectados por Síndrome de Down

El síndrome de Down es un transtorno genético que se caracteriza principalmente por la discapacidad cognitiva que produce en quien lo padece. Esta enfermedad ha tenido gran repercusión en nuestra sociedad, hasta tal punto que todos creemos conocerla, incluso la sentimos como algo familiar, pues eventualmente entramos en contacto con personas que la padecen, directa o indirectamente.

Si bien es cierto que los avances en la ciencia y en la medicina han permitido a las personas que padecen este trastorno vivir con mejores condiciones que en décadas atrás, no podemos caer en el error de pensar que todo lo que podemos hacer por ellos ya está hecho. No solo en las manos y en las mentes de los profesionales que trabajan y estudian la enfermedad está la solución a los problemas diarios de los afectados por SD.

Las necesidades de un ser humano son muy amplias y constantemente modificamos nuestro entorno para satisfacerlas. Aún así vivimos con carencias tanto materiales, como físicas, intelectuales o emocionales. Como cualquier persona, los afectados por Síndrome de Down tienen importantes necesidades personales que piden a gritos ser satisfechas y que muchas veces debido a la realidad social que hemos creado eso no les es posible.

niño-sindrome-de-down
Fuente: http://goo.gl/QSFDQX

Aparte del desafío que la vida en sí misma representa, los enfermos de SD tienen que afrontar retos de gran magnitud. Tales retos nacen muchas veces de sí mismos, de su propia condición, pues eso es inevitable. Pero en un número importante de casos las mayores barreras que deben superar son las que nosotros, sus iguales, creamos en torno a ellos. Nuestra realidad social, nuestro sistema de vida basado en la eficacia, nuestro constante olvido respecto a los que consideramos inferiores ha provocado que personas con gran potencial vivan en una constante búsqueda de una oportunidad que no se les ofrece.

La educación es un proceso de desarrollo personal, es una herramienta para sacar a relucir las potencialidades de un ser humano. Es por lo tanto la gran baza que podemos ofrecerles a quiénes padecen SD.  Desde la flexibilidad y la reinterpretación de nuestra realidad podemos ofrecer a éstas personas la oportunidad que buscan, la oportunidad de ser méjores de lo que ya son.

down_escolarizando
Fuente: http://goo.gl/Xtaqyj

Las estructuras educativas que hemos construido están llenas de roles. Conscientes o no, los aceptamos y participamos de dicha realidad. Éstos roles pueden llegar a convetirnos en actores que se alejan de ciertos grados de humanidad, atendemos a las responsabilidades que se nos han establecido y nos concentramos en el desarollo de las competencias que nos son útiles. Inevitablemente, ésta naturaleza (la naturaleza humana) nos lleva a producir problemas más complejos y en mayor cantidad. Es más que necesario que esos roles se fundan, se complementen, evolucionen. Debemos hacer partícipes de los procesos de enseñanza-aprendizaje a todo individuo capaz, como los afectados por SD.

Los niños que padecen SD se incluyen en una categoría que en Pedagogía llamamos “Alumnos de necesidades específicas”. Los planes educativos intentan atender a dichas necesidades, pero aunque logran el éxito en algunos casos, la demanda de mejoras por parte del colectivo de afectados por SD es relevante y es a la vez un claro síntoma de que hay mucho camino por recorrer, o mejor dicho, por construir.

El uso de las TIC (nuevas tecnologías) en la educación está claramente en auge. El plan Bolonia es un claro ejemplo. ¿Pero existe una innovación equitativa?¿Los proyectos de TIC aplicadas a SD surgen en la misma proporción que los proyectos para alumnos “sin necesidades específicas? La respuesta es no. La prensa puede ser ventajista y el  éxito de un enfermo de SD puede ser vendido como un gran logro de nuestro sistema educativo pero nada más lejos de la realidad.

El cambio hacia la evolución en la calidad de vida de los afectados por SD empieza por la aceptación social de que sus necesidades educativas deben tener la misma prioridad que las de cualquier otra persona. Llegados a ese punto, la inversión por parte de los gobiernos, la modificacion y la flexibilidad de los sistemas y la empatía que los ciudadanos debemos mostrar hará el resto.

Los grandes cambios empiezan con pequeños gestos.

Yeray Hernández Luis

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s